lunes, 15 de enero de 2018

Poema instantáneo


(Fotografía de Ben Zank)



Creo que nunca había estado en ese lugar
Donde las horas caían de los relojes
Como en otoño las hojas de los árboles
Destinadas a ser arrastradas
Por el viento del presente y su vorágine
Donde el lenguaje se reflejaba en imágenes
Sobre espejos que eran lentos
Atiborrados ríos indescifrables
Donde poseía poesía
Besaba labios que no había
Y dibujaba blues de todos los sabores
Donde podía hacer pis con la mirada
Al tiempo que veía en la lluvia que llovían
Torrenciales palabras 
Donde incluso hice las paces con mi alma
Proezas por el estilo que en simultáneo
Naturalmente ejecutaba
En forma de poema instantáneo
Hasta que todo en mí se callaba 


sábado, 13 de enero de 2018

Es posible ver lo que no es






¿Cómo que no entendés
Si digo que es posible ver
Cosas que ya no son?
¿Dónde está la confusión?
A la razón no le hace mella
¿O acaso no es posible ver
Algo que ya no es
Cuando ves una estrella?


miércoles, 10 de enero de 2018

Tanka para Dora







Dora la luna
De otoño sus noches   
Sueltan sus hojas
De oro los árboles 
Encendiendo el aire



lunes, 8 de enero de 2018

Uno no siente todo el tiempo






Mi imagen en el espejo
Supone el reflejo de este momento
Del que permanentemente me alejo
Uno no siente todo el tiempo


No puedo dar por hecho ningún hecho
Excepto este momento en movimiento
Frente a mi reflejo
Uno no siente todo el tiempo


Es tan real como el sueño
Tan posible como un imposible
Tan cierto como que es incierto
Uno no siente todo el tiempo


jueves, 4 de enero de 2018

La belleza es una versión de lo inexpresable






Un poeta no dice lo que siente
No, no es eso exactamente
Dice lo que ve
Aunque vos no puedas verlo
Y a veces narra lo que “es”
Quieras o no creerlo
También lo que está por verse
De alguna manera lo que “no es”
Sencillamente porque 
Aún no puede serlo


La poesía se ve
Sin palabras
Así se expresa la flor o un atardecer
Sin palabras
A ellas acude el poeta para narrarla


Un poeta ve lo que siente
Con sus ojos delinea la forma
Su voz le da color
Enciende su aroma
Acaricia su textura
Le pone palabras que perduran
Expresadas en la superficie del aire
Una visión entre lo que ve
Y su real expresión 
Una versión de lo inexpresable















 (Imágenes del poeta cubista Pablo Picasso) 




Bolsa de Gatos 361/370




370. John y Paul habían citado a George a un ensayo en casa de la Tía Mimí. George les demostró de inmediato que podía encargarse de la primera guitarra y ejecutó, además, una canción que estaba componiendo y cuya letra decía: “No puedes domar a un gato callejero como yo. Ninguna gatita puede domarme. No a mí. No a mí…" (De una escena de “George Harrison: Living in The Material World”,  el documental dirigido por Martin Scorsese) 




369. El cielo de París matiza con los tonos del cementerio de Père Lachaise que hoy presenta un aspecto diferente y un alboroto inusual. Es mediodía. Estamos al este de la capital francesa. La lluvia se hace ahora más intensa. Algunos de los apasionados visitantes posponen la pasión para protegerse debajo de paraguas ajenos. Pierre se apresta a persuadir a una chica que intenta una ofrenda con forma de baguette que finalmente acaba por caer en el lodo. Un gato se posa sobre el cemento que bordea la tierra donde yace el ídolo muerto. «Se llama Jim. Esta es su tumba favorita. Se pasa casi todo el día sentado aquí», afirma el vigilante de seguridad con una sonrisa de costado mientras enfunda su cabeza en la capucha de su abrigo de nylon. «Algunos creen que es el mismísimo Morrison, reencarnado», agrega. Escéptico, este corresponsal observa al felino que permanece sobre el sepulcro a pesar de la garúa. Un relámpago enciende la tarde y un trueno se acopla al éxodo general. La gente comienza a retirarse a paso lento, como jinetes en una tormenta. Me voy por donde vine, cantando bajo para no despertar, mientras Jim me observa con ojos desconfiados y agita el rabo denotando cierto malestar. «Este es el fin», parece decir con su mirada de soslayo. «Este es el fin, mi único amigo. El fin». (Por Walter C. Medina para www.diagonalperiodico.net)




368. Isabel Steva Hernández, más conocida como Colita, fotógrafa española, recientemente nombrada Doctor Honoris Causa por la UAB y amante incondicional de los gatos de cualquier raza y condición nos dice, con su particular ironía y sentido del humor, que vive actualmente con "tres gatas negras; una se llama Montse y las otras: a comerrr..." 




367.La última vez que nos vimos fue para ir a cenar. Pasé a buscarlo por su casa y en mi coche, viendo a contraluz su ropa llena de pelos de sus gatos, le dije: Carlos, no te quiero lastimar, pero ¿no tendrán que ver tus gatos con este problema que estás teniendo? Y me dijo: Ya me lastimaste. Después, pese a mi lastimadura, tuvimos una cena espléndida...”, evocó el periodista mexicano Carlos Marín al enterarse del fallecimiento de su colega y escritor connacional Carlos Monsiváis. 




366. “Me lo traje de la temporada de verano de Carlos Paz en 2010. De chiquitito se escondía entre las frazadas. Un día lo aplasté, pensé que era la bolsa de agua caliente, y tuve que llevarlo de urgencia a la veterinaria para que le hicieran unas placas... Pasamos muchas cosas juntos Ciro y yo. Lo único que le falta es reírse de mis chistes”, dijo de su gato el actor y humorista uruguayo Pichu Straneo. 




365. Rosa Luxemburgo describió en sus memorias lo ocurrido entre Lenin y su gata Mimi durante el encuentro que mantuvo en Londres en 1896 con el líder de la revolución bolchevique, conocido amante de los gatos: "Mimi coqueteó con él, se extendió de espalda sobre un sofá, seductora, insinuándosele. Pero cuando Lenin trató de acariciarla, ella sacó sus uñas, le mostró sus dientes y gruñó, como una fiera, como buena gata.  




364. «El Museo Metropolitano de Nueva York se niega a retirar una obra considerada ofensiva y perturbadora. Unas diez mil personas, a través de un petitorio, solicitaron al MET que no exhiba el cuadro “Thérèse Dreaming”, pintado en 1938 por el artista francopolaco Balthus, famoso también por la manera con la que representa la inocencia pre-adolescente al retratar a sus modelos en poses casi sexuales al borde de la transgresión y la polémica. En la carta dirigida al Museo, Mia Merrill, en representación de los peticionantes, califica como “perturbador” que se siga exhibiendo una pintura que romantiza la sexualización en los niños y que es eróticamente sugerente: "El MET de esta manera avala, tal vez sin intención, la cosificación de los niños y el voyeurismo". Por su parte el MET respondió a través de un comunicado: "Las artes visuales son un medio para reflexionar sobre el pasado y este presente. Esperamos motivar la continua evolución de nuestra actual cultura mediante una discusión respetuosa y profunda de las expresiones creativas". Para Mia Merrill, no obstante: “Sería positivo que el Museo Metropolitano advierta, como en la muestra de 2013 sobre este mismo artista, que algunas de sus pinturas podrían resultar ofensivas para algunos espectadores, debido al enamoramiento y atracción que Balthus no ocultaba por las adolescentes y las niñas". La propia explicación que el Museo hace de la obra señala que la protagonista, Thérèse Blanchard, tenía 12 años cuando fue pintada y era vecina del artista. El MET, finalmente, se niega a retirarla y no se plantea hacer la aclaración que le solicitan para la muestra...» Hasta aquí la noticia de actualidad (aparecida en el sitio infobae.com el pasado 6 de diciembre de 2017) que no dice una sola palabra sobre el gato que lame tranquilo su leche en el cuadro de Balthus, confeso enamorado también de los gatos, además de las adolescentes y las niñas. 




363. “Manucho se sentía feliz cuando lo seguían por algún sendero durante sus caminatas, encontraba serenidad en su comportamiento, gracia y elegancia en sus modales. Le gustaba tomar el té con ellos, romperles unas galletas en su platito de leche y dormirse una siestita rápida, sabiendo que alguno de sus gatos estaba por allí cerca…” (Manuel Mujica Láinez fotografiado junto a uno de sus gatos por Alicia D’Amico)




362. "Mefistófeles casero está tumbado al sol / Es un gato elegante con gesto de león / bien educado y bueno / si bien algo burlón… / Verlaine fue casi un gato feo y semicatólico, huraño y juguetón / que mayaba celeste a una luna invisible / lamido (?) por las moscas y quemado de alcohol / Francia quiere a los gatos como España al torero / Como Rusia a la noche, como China al dragón / El gato es inquietante, no es de este mundo / Tiene el enorme prestigio de haber sido ya Dios… / Son Felipes segundos dogmáticos y altivos / odian por fiel al perro, por servil al ratón / admiten las caricias con gesto distinguido / y nos miran con aire sereno y superior… / Tienen algo de búhos y de toscas serpientes / Debieron tener alas cuando su creación... / ¡Oh, gatos estupendos, sed guasones y raros / y tumbaos panza arriba bañándoos en el sol!... (Fragmentos de “Canción novísima de los gatos” de Federico García Lorca, poema inédito hasta 1986 e ilustrado con el gato Fedorka, dibujo del poeta nacido en 1898 y asesinado en 1936)




361. Probablemente Thelonious Monk, Charles de Gaulle, Albert Einstein y Charlie Parker sean las más notables personalidades que he conocido en mi vida, aunque, pensándolo bien, podría borrar a los otros tres y quedarme sólo con Monk y mis gatos…”, dijo Kathleen Annie Pannonica Koenigswarter Rothschild, musa y mecenas de Monk, en la foto con uno de los gatos de la Baronesa Nica.  


martes, 2 de enero de 2018

Para Genji (Eros te absolvo)







Genji despierta solo en su cama  
En la penumbra de un sueño o tal vez un recuerdo
Mientras por la ventana abierta a un bosque de plata
Pasa la luna mojándole el cuerpo 


El calor de la noche enciende su piel
Que aún desprende el dulce perfume de su amada
Incitándole impúdicos poemas que al papel
En sumi él después traslada


Con versos suaves como caricias
Hurgándole hasta el alma, manoseando sus sentidos
Diciéndole al oído que su lengua lo envicia
Genji la hace derramar, saboreándola entre gemidos...


Pero el deseo tiene demasiadas caras
Y en el espejo de su mente entonces él desentraña
Reflejándose en cada una de ellas tal cual es
Infiel a toda piel más no a sus entrañas 




(Mishima, fotografia de Eikoh Hosoe) 


miércoles, 27 de diciembre de 2017

Dos versiones de un haiku



(The Eye, 1945, Salvador Dalí)



1.
Palabras ciegas
Que no ven adonde van
Por ningún lugar



2.
Palabras ciegas
Que a tientas me llevan
A ningún lugar


jueves, 21 de diciembre de 2017

Apuntes en voz alta sobre el tiempo






1.
El tiempo no pasa para el tiempo
Pasa para las uvas y para las miradas
Para los recuerdos y para las palabras
Pasa para los besos y para el invierno
Pasa para los dioses y los infiernos 
Pasa para las arenas y para las horas
Pero no pasa para el tiempo
¡El tiempo mismo jamás idéntico!
Que desde el fondo de los siglos
Aún antes que una voz entre las tinieblas
Ordenara que la luz se hiciera
Viene cumpliendo su destino y su tarea
Sin moverse de su lugar un instante siquiera
El tiempo no pasa para el tiempo
Así viene siendo, eterno hacedor,  y así será
Ahora que la eternidad
Viaja hasta sus ilimitados confines y más allá
El tiempo no pasa para el tiempo


2.
Porque tiempo nada más es lo que hay
Tiempo es todo lo que pasa
Y todo lo que queda
Es como un lugar que fluctúa
Sin medida
Donde todo continúa
Nada comienza ni termina
Un lugar circular
En constante movimiento
¡En eso el tiempo se parece al viento!  
Porque deviene, se engulle a sí mismo
Brota, se socava, se contiene
Se contrae, se excede  
En otras palabras: el tiempo pasa para todo
Excepto para el tiempo
Así sucede


jueves, 14 de diciembre de 2017

Denuncio








Denuncio (y presento estas evidencias)
He visto a la naturaleza
Inspirándose
O intentando copiar
Al arte
















(Evidencia primera)







(Evidencia segunda)






(Evidencia tercera)
















(Evidencia Cuarta)












He visto a la naturaleza
Inspirándose
O intentando copiar a Vincent van Gogh
Por ejemplo


sábado, 9 de diciembre de 2017

Se me rompió una palabra







Se me rompió una palabra
Se me hizo mil pedazos contra el piso
Y ahora no sé cómo armarla
Se me rompió como alguna vez me rompiste el alma
Y no sé qué hacer
Ni siquiera puedo recordarla
Cuál era
Qué iba a decirte con ella
Tal vez abrir o cerrar un poema
O lo que fuera que esperabas que yo te dijera
Como sea, se me rompió una palabra
Se me rompió hasta el habla
Y aquí mudo me quedo
Sumido en el terror de que aún armándola de nuevo
No vuelva a ser la de antes
Y signifique nada


jueves, 7 de diciembre de 2017

Solo






Me siento solo
Puedo hacerlo sin ayuda
No es la primera vez que me pasa
Algo de experiencia tengo
Tan sólo necesito un asiento 
Un espacio que sea más o menos
Blando, cómodo
Me alcanza con medio metro
Una silla podría ser
Un banco de una plaza
Entre las tetas de Apollinaire
O en el borde de la cama
En la rama de un árbol
En la espalda del ángel caído
Que perdió sus alas
En la cresta de la ola de Hokusai
Sobre los hombros de Sísifo
Cargando su piedra
En el cordón de la vereda
El rellano de la escalera
A la grupa de Don Quijote
O mismo dentro de tu escote
Tu regazo, donde sea
Que pueda sentarme un rato
A ver pasar la vida y el mundo
Evaluar qué dirección tomar
Si es que debo cambiar
Asumirme parte de un todo
Escribir o dibujar, saber
Que si tengo un lápiz en la mano
No puedo sentirme solo


viernes, 1 de diciembre de 2017

Mirada deseo adentro



 (Fotografía de Brassaï)




Quema la noche
En mi mirada me adentro
Buscando encontrarte
Al menos vislumbrar los ecos
De tu imagen


Vaga la luna desnuda
Como una hembra en celo
Sedientas las horas persiguen
Su olor a fuego


Lejos una lengua de agua
Lame incesante
La ladera de un cerro 


Anida la brisa
Entre las ramas del bosque
Un oleaje de nubes   
Inflama de tormenta el cielo


Ondulan las sombras
Evocan tus formas
Arde la carne del aire


Quema la noche
Incendia hasta el alba
Cómo quisiera encontrarte
Volver a mirarte
Hasta que te hagas recuerdo
Y no pueda olvidarte 


Bolsa de Gatos 351/360




360. “El Hidalgo y su gato” del escultor español José Lillo Galiani - Bronce fundido a cera perdida, patinado en verde a fuego. Pieza única.




359. “En el jersey negro que acabo de ponerme he encontrado uno, dos hilillos de oro. Tomo uno de ellos entre los dedos –no me resulta fácil porque, pese a su delicadeza, la fibra se adhiere con fuerza a la lana del jersey, como si estuviera entrelazada con ella– y lo observo. Si mi vista fuese mejor o pudiera observarlo con una lente de aumento, ya sé lo que vería con toda nitidez: la fibra dorada no es de un solo color sino que tiene tres tonos, el rubio dorado oscuro, el blanco y, entre uno y otro, un suave color crema tan delicado que resulta difícil distinguirlo. Son las rayas que tenía Tris-Tras, que murió hace ya cuatro meses. Su capa de gato europeo dorado aparentaba estar hecha de pelos de distinto color pero, en realidad, cada uno de sus pelillos repetía en miniatura el dibujo de la piel del gato entero…” (Así comienza “Lo que aprendemos de los gatos” de Paloma Días-Mas)




358. “Micifuz, triste gato de albañal / ¿Por qué te das tanto corte / si yo conozco el resorte / que tu vida hace mover? / Misch, engrupido por las montas / de tu fama milonguera / y porque en una carrera / te apuntás con cien y cien. / ¡Uñas lustradas, fomentos / bataclanas y Florida / Las cosas que hay en la vida / y que uno tiene que ver! / Un hijo de Farabutti, el changador de la esquina / dopado con cocaína / ¡Pero si es para no creer! / Y en otros tiempos, amigo / patinaba en la miseria / con los bultos de la feria / por un poco de bullón / Hoy ya corre en otra pista / el muchacho tiene hermana / y una persona bacana / que las va de protector. / Micifuz, ¿por qué tallás si no hay puntos / pobre gato de azotea / recordá tu vida rea / y achicate en la intención. /¡Misch, todavía anda tu viejo / pantalón y blusa azules / campaneando en los baúles / allá por Constitución!” (Micifuz - Tango canción.  Canta Carlos Gardel, acompañado por las guitarras de Barbieri y Ricardo)




357. "Alguien me preguntó alguna vez cómo había afectado mi vida la llegada de Offenbach. Dije, o creo que dije, que mi vida se podía dividir en un antes y después de Offenbach, lo mismo que con la llegada de mi mujer o de mis hijas, aunque estos últimos son cambios previsibles. El cambio con la llegada de Offenbach fue totalmente inesperado: yo estaba dispuesto a tolerar un gato en casa, pero nunca imaginé una asociación tan intensa como la que hemos trabado Offenbach y yo. Mi amor por esas doce libras de pelo, garras y ojos azules llega a dividir los visitantes a mi casa en dos categorías: los que admiran y los que desdeñan, aunque sea levemente, a Offenbach. Los primeros se convierten ipso facto en amigos a pesar de que su incidencia sea tan mínima como la de un técnico desconocido que viene a arreglar la televisión. Los segundos pasan a ser cuestionados enseguida, aún después de años de amistad intensa. Para mí el mundo se ha dividido en dos clases de personas: las que aman a los gatos y las otras. A estas últimas les recomiendo adoptar un gato desde ya y, de ser posible, adoptar un siamés, que son a los gatos lo que los perros satos a los otros, es decir, los que más dan pidiendo menos. (Fragmento de “Offenbach y el Universo” de Guillermo Cabrera Infante)




356. Cuando su gato negro Bobby murió, el pintor Ernst Ludwig Kirchner escribió en su diario personal: “Lo hemos enterrado entre sollozos. Aunque era un animal, sufrió y murió como una persona. Su mirada clara permanecerá para siempre en nuestro recuerdo”. Meses después otro gato entraría por la ventana de su estudio y en el acto Kirchner lo llamó Schacky. El pintor escribió luego en una carta: “Me sentía muy solo mientras trabajaba, cuando de pronto Schacky apareció. Ojalá se quede conmigo”. 




355. “Durante años la fotógrafa Amanda Ortega frecuentó a sus vecinos, Borges y María Kodama, con quienes solía encontrarse cotidianamente de paseo por Maipú y Paraguay o Florida. En 1988 Amanda se unió a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y comenzó a registrar las imágenes que con el tiempo conformarían su muestra homenaje 'Borges íntimo', «una exposición con una mirada más privada, introspectiva» afirma la curadora Marina Georgalos, quien describe el material expuesto como una colección de instantáneas que transmiten la gran admiración y afecto de Amanda Ortega por Borges. «Los sentimientos se ven. La imagen de Borges con su adorado Freyja, un gato de Abisinia, bautizado con el nombre de la Diosa del amor y la belleza en la mitología nórdica, parado como una efigie en su pierna izquierda…” (Extraído de una nota en la Revista Ñ)


354. “Algunos gatos son ciegos. Otros son sordos como tapias. Lo que nunca nadie vio es un gato estúpido”. (Anthony H. Euwer - “Christopher Cricket On Cats”)




353. La modelo canadiense Heather Marks, del staff de Victoria’s Secret y varias veces portada de la prestigiosa Vogue, escandalizó el ambiente del modelaje al declarar que se sentía una marimacho que ama jugar al fútbol, y asegura jugarlo muy bien, además de no poder imaginarse vivir sin sus gatos sphynx.




352. Cuando una chica enamorada le dijo que tenía ojos de gato eligió como seudónimo Cat Stevens. Nació como Steven Demetre Georgiou y más tarde recibiría el nombre Yusuf Islam. Es un gran compositor que siempre le dio mucha importancia al título que le pondría a cada una de sus canciones, y tuvo gatos toda su vida, pero a algunos ni les dio un nombre.


351. “Una de las verdades que adquirí en aquella revolución o cataclismo fue que Cristóbal de Pipaón es un malísimo poeta. Sí, hija mía. No se asuste usted. No se ría. Cristóbal es el peor poeta que cabe imaginar. Sí, sí. Un gato que maya en el tejado llamando a su gata es más poeta que él. Las voces que Cristóbal llama poéticas son adoquines y sus odas calles empedradas. Suenan sus versos como las calles cuando pasa el pesado carromato de Burgos con seis mulas, ni más ni menos…” (Benito Pérez Galdós)


viernes, 24 de noviembre de 2017

Hay un momento que todavía no es


(Galerie Particulaire de Shana y Robert ParkeHarrison) 




Hay un momento que todavía no es
Porque es otro este momento
Y no aquel
Hay un momento preciso
Uno solo
Ni antes ni después
Un momento perdido en el Tiempo   

Sólo falta que lo encontrés… 


lunes, 20 de noviembre de 2017

Inciso L)





La poesía no nace
No muere
Tan sólo transcurre
En el entramado del instante
Aparece


Lo otro que también hace
Es deshacer el lenguaje


De símbolos, coloraciones
Desiertos movimientos, acordes
Melódicas imágenes informes


La poesía sucede
Se ve  
Aunque a veces no tenés ojos
Ni miradas que la transcriban
Y entonces se te pierde

(Fotografía de Caras Ionut)