viernes, 2 de junio de 2017

Reloj de sombra


(Falling of Sands of Time de Rick Ohnsmann)



Algunas sombras simplemente caen
Cubriendo con su manto de oscura desnudez el paisaje  
En tanto que otras se ciernen, sobrevuelan
Como pensamientos inmóviles vienen a nublarme
Su sola presencia no hace más que recordarme 
Que nunca estoy a salvo de mí
Y están también las que se arrastran, allá o aquí
Devorando palmo a palmo la luz de la tarde
Y unas que fluyen, ya sin horas
Como en un reloj de sombra
Ensombreciéndome la mirada  
Con ese color empañado que suelen tener las penas
Pero nunca una sombra es la misma y una sola
Diversos ejemplares de sombras debiera llamarse este poema


6 comentarios:

Niiqoh dijo...

LAS SOMBRAS!! AVECES SON NUESTRAS VENTAJAS Y OTRAS NUESTRAS DESVENTAJAS, MUY BUENAS PALABRAS, MUY BUEN POEMA... TE SIGO

THE SOUND OF SILENCE

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Niiqoh, por tu visita y comentario. Ya mismo me doy una vuelta por tu blog, que se ve personal, escrito con una prosa sincera y en plena expansión, y temas musicales que me ponen de rodillas y de las que seguramente extraerás (me identifico también con eso) mucha sensibilidad.

Un abrazo, Niiqoh. Hasta pronto.

Adriana Alba dijo...

Es tan sanadora la poesía!
Tan maravillosamente sabia, tus versos lo demuestran.

Cuando escribí El viejo pino...hace tiempo sobrevolé un paisaje donde mi sombra recordaba mi paso con nostalgia.

Pasé tan cerca
de tu casa...
espero que el viejo pino
no se haya percatado
y si me vió
y te lo dijo
no le hagas caso
era mi sombra
que a veces
como una vagabunda
merodea
la calle del recuerdo


A. Alba

Mi último post sobrevoló el mismo lugar y el pino había cambiado, las puertas de la percepción habían cambiado, las sombras se esfumaron, claro que en ocasiones retornan...

Un abrazo querido poeta.

carlos perrotti dijo...

Muchas gracias, Adriana, la sombra es la madre de la luz... Estos versos me salieron, mejor dicho, me los provocó la foto de Ohnsmann. Últimamente vengo leyendo "Elogio de la sombra" de Borges y "El Elogio de la sombra" de Tanizaki. La sombra no tiene "buena imagen" pero para mí es tan poética como estimulante...

Tu poema confirma que los recuerdos son un poco como nuestra sombra, nos acompañan o persiguen como la sombra al cuerpo. Tu último post, como tantos en tu blog, cada tanto los releo, son también tan estimulantes.

Abrazo querida sabia amiga.

Juan Nadie dijo...

La vida, el mundo, ¿no están llenos de sombras?

carlos perrotti dijo...

Tanto que en medio de las sombras asoman la vida, el mundo... Muchas gracias, Juan!